Salmo de la Justicia Divina vence brujerias

Buenas tardes¡ esta es la poderosa oración de la justicia divina para desarmar las brujerías y hechizos de tus enemigos y alejarlos para siempre de tu vida. Si este es tu deseo te recomiendo hacer esta oración completa como esta aquí y repítela asi tres dias, hazlo ya y vence a todos esos malvados. comencemos

Salmo de la Justicia Divina vence brujerias y males

Santo Juez, Justiciero Divino
y Vara implacable de la Equidad,
ante tu presencia poderosa me
presento, no con orgullo en el
corazón, sino con la urgencia del
acorralado que clama por defensa
Tú, que eres el defensor de la
causa del oprimido y el escudo
contra la maldad insidiosa,
extiende hoy tu brazo fuerte y tu
mirada penetrante sobre los que
se han erigido como mis
enemigos.
Señor de la Verdad que todo lo
desnuda, tú que examinas las
intenciones más ocultas y pesas
cada acto en tu balanza
incorruptible, te suplico: levanta
tu sentencia contra aquellos
que siembran la calumnia a mi
alrededor, que urden traiciones
en la sombra y sus palabras son
dagas envueltas en veneno.
Que su malicia, oh Juez Eterno,
se vuelva contra ellos; que los
lazos que tejieron para mis pies
sean el suelo de su propia caída
Que conozcan el peso de tu
justicia, que no es venganza,
sino la restauración sagrada
del orden que su perfidia ha
quebrantado.
Rompe, oh Guerrero Celestial,
sus estrategias como se quiebra
un cristal bajo el yunque.
Desbarata sus alianzas perversas
confunde sus lenguas como en
Babel, para que sus planes se
estrellen contra el muro de tu
voluntad. Que su arrogancia
sea humillada y su poder, hecho
polvo. Así como la luz disipa
las tinieblas más espesas, que
tu poderosa justicia los alcance
dejando al descubierto su
falsedad para que el mundo
la vea. Fortalece mi espíritu,
Santo Juez, para que no me
envanezca en su derrota, sino
que me mantenga en la
integridad. No permitas que
el rencor manche mi alma; en
cambio, permíteme ser testigo
sereno de tu poder para hacer
justicia. Que yo no tenga que
alzar mi mano para
defenderme, porque Tú, mi
abogado y mi juez, peleas mis
batallas. Bajo tu amparo,
encuentro refugio; en tu
veredicto, hallo paz.
Que cada obstáculo que hayan
colocado en mi camino sea
pulverizado por tu fuerza
titánica. Que retrocedan
aterrados al ver que el Dios de
los Ejércitos marcha delante
de mí. Confío plenamente en
que harás lo que es recto y que
tu fallo, definitivo y perfecto,
me vindicará por completo,
restaurando mi honor y mi
camino.
En el nombre de tu poder y tu
soberanía, que así sea.
Amén.

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