Buenos días a todos. Esta es la poderosa oración de la santa protección de los tres santos mártires. La protección de esta oración es formidable y te cubrirá de hechizos fuertes, de hechizos con muertos, vudú, hechizos con espíritus y mucho más. Para conseguir esto, te recomiendo hacer esta oración completa al menos una vez como está en este video y repítela tres días seguidos. Hazlo ya en este momento y con fe, y consigue esta protección invencible. Comencemos.»
oracion Voltea Embrujo y Maleficios fuerte de los 3 santos
«En este día elevo mi rezo a los tres gloriosos mártires de Cristo: San Pedro, San Juan y San Pablo; columnas firmes de la Iglesia y testigos valientes del Evangelio. A vosotros acudo con corazón contrito y alma suplicante, pero también con la certeza de que vuestra intercesión ante el trono de Dios es poderosa y eficaz. Vosotros que derramasteis vuestra sangre por la fe, que enfrentasteis prisiones, persecuciones y toda fuerza del mal, extended vuestras manos santas sobre mí y protegedme con el manto de vuestra fortaleza apostólica.
San Pedro, príncipe de los apóstoles, a quien el Señor entregó las llaves del reino, te suplico con humilde confianza: cierra las puertas del mal y abre las puertas del cielo sobre mi vida. Libérame y quita de mí toda brujería, todo hechizo de magia negra, todo mal de ojo cargado de envidia, todo amarre que pretenda atar mi destino, mi amor o mi libertad. Rompe las cadenas invisibles de los trabajos oscuros, de los rituales de daño, de las maldiciones pronunciadas en la noche y de toda atadura espiritual que me oprima.
San Juan, apóstol del amor, el discípulo amado que reposó en el pecho del Maestro y recibió a la Virgen María como madre, te ruego con devoción filial: cúbreme con tu manto protector. Quita de mi cuerpo, alma y espíritu toda influencia maligna, todo conjuro de enfermedad, toda magia destinada a separar, a enfermar, a empobrecer o a destruir. Libérame de los embrujos de venganza, de los sahumerios y oraciones invertidas, de los nudos y lazos hechos con mi nombre, y de toda energía oscura que busque llevarse mi paz.
San Pablo, apóstol de los gentiles, incansable predicador que venció serpientes y poderes demoníacos, te imploro con fervor: con la misma autoridad con que expulsaste espíritus inmundos, libra mi vida de todo mal. Anula todo trabajo de brujería, toda maldición heredada, todo daño por foto o muñeco, todo sortilegio de fracaso y pobreza, todo hechizo de amor forzado o de odio inducido, y toda invocación de espíritus impuros que haya sido dirigida contra mí o contra mi familia.
Tres santos mártires gloriosos, Pedro, Juan y Pablo, unidos en un solo clamor ante la Santísima Trinidad, interceded por mí con urgencia. Protegedme con vuestras espadas espirituales, rodeadme con vuestros escudos de fe y fuego, y ordenad que toda brujería, todo embrujo, todo maleficio y toda magia negra, conocida o desconocida, sea deshecha, disuelta y anulada para siempre. Que no tenga poder alguno sobre mí, ni para dañarme, ni para confundirme, ni para detenerme.





