Este último apartado no lo considero un Ritual en si mismo como los que te he explicado previamente. Supongo que lo definiría como una “herramienta magia” que tiene muchos usos.
Así como los antiguos magos describían los usos de sus principales herramientas mágicas:
El Cetro, El Cáliz, La Daga y El Disco (Pentáculo).
El Cetro: instrumento de poder que significaba la voluntad activa del Mago
El Cáliz: poderoso instrumento receptor y contendedor de energías espirituales
La daga: un instrumento con el poder de cortar, separar y definir energías
El Disco: el Pentáculo tiene el poder de Materializar y estabilizar la energía.
Cada una de estas herramientas mágicas representa un elemento y una facultad humana que, combinadas, permiten al mago operar en todos los planos de la realidad mediante el equilibrio de fuerzas complementarias.
Esta herramienta mágica definida por Mí como “el cubo de Saturno”, también tiene sus correspondencias y sus usos pueden ser muy variados. No será en este libro donde revele sus correspondencias y usos mágicos ya que su poder se podría considerar una injuria o una blasfemia a la creación. A partir de este punto no te daré más instrucciones sobre su uso, solo te enseñare como puede construirse uno y consagrarlo para sí.

Es en este punto donde solo los Magos más osados se aventuraran y podrán comprender, el poder y las correspondencias de esta infamia cósmica.
La construcción de este instrumento mágico no es tan sencilla, la carcasa debe tener una forma cubica de no menos de 10 cm por arista. Es fundamental para que funciones que sea forjado en hierro, con un espesor no menor a 2mm, libre de cualquier tipo de óxido en sus caras.
Cada uno de sus lados deben ser simétricos al igual que su vértices deben ser bien marcados pero suaves al tacto. A simple vista en este cubo se destaca un pequeño hoyo de 1 cm de diámetro en una de sus caras, en cuanto a su diseño solo eso te diré.
La consagración de este instrumento mágico debe realizarse durante la primera hora saturnina, el Mago debe llevar la vestimenta del color que vibra con su correspondencia, debe ser sahumado con las hierbas en inciensos necesarios y relativos a sus características.
Después se consagra encendiendo seis velas de color negras vestidas con las correspondencias de este astro.
Estas velas deben posicionarse apuntando a cada una de las caras de este cubo, quizás esto pueda parecer algo ilógico en la práctica, pero sé que los más avanzados sabrán cómo resolverlo.
Las palabras para consagrarlo escapan al alcance de este libro, como dije profundizare más sobre esto en mi siguiente libro pero con lo que he descrito hasta aquí ya es suficiente sobre este misterio.



