Buenas a todos, esta es la poderosa oración de los estigmas para castigar enemigos y hacer que sientan en carne propia todo el dolor que te han causado a ti o a los tuyos, recuerda hacerla solo contra gente malvada. Para esto hazla completa como esta aquí y repite la así cinco dias. Comienza ya y dales el castigo que merecen esos malvados. comencemos
Oracion e los estigmas Destruye y castiga enemigos rapidos
Oh Santo Juez, Divino y
Justo Juez de vivos y
muertos, eterno Sol de
justicia, Hijo del Eterno
Padre, que con Él y con
el Espíritu Santo formas
un solo Dios verdadero.
Verbo Divino hecho
hombre, que padeciste
en la cruz por amor a la
humanidad, clavado en el
madero con los estigmas
de tu pasión redentora:
las manos traspasadas,
los pies perforados, la
corona de espinas, la
lanza en el costado y las
heridas que brotaron
sangre y agua para la
salvación del mundo.
A ti, que eres el Juez
supremo, el que todo lo
ve y todo lo pesa en la
balanza de la divina
justicia, me presento
humildemente en esta
hora de aflicción y
necesidad. Tú, que
conoces los corazones más
ocultos y los secretos
más profundos del alma,
ves las injusticias que he
sufrido, las traiciones,
las calumnias,las envidias
y los daños que mis
enemigos han sembrado
contra mí sin causa justa.
Ellos han levantado
falsos testimonios, han
conspirado en las
sombras, han deseado
mi ruina y han intentado
apagar la luz que Tú
has colocado en mi
camino. Por eso, Santo
Juez, clamo a tu
misericordia y a tu
justicia divina, no por
venganza humana, sino
por el restablecimiento
del orden que Tú mismo
estableciste. Te suplico,
Santo Juez, que
manifiestes en las vidas
de mis enemigos los
dolores y estigmas de
tu sagrada Pasión.
Que sientan en su carne
y en su espíritu el peso
de las heridas que Tú
cargaste por amor,
para que comprendan
el sufrimiento que han
causado y el mal que
han perpetrado.
Envia este castigo sobre
(nombra a tu enemigo)
Que las espinas de la
corona que coronó tu
cabeza se claven en sus
pensamientos,
atormentando sus
conciencias hasta que
reconozcan su error.
Que las llagas de tus
manos y pies les
impidan extenderse en
acciones dañinas,
paralizando sus intentos
de hacerme mal. Que
la lanza que atravesó
tu costado les abra el
corazón a la verdad,
haciendo que sientan
el dolor de la culpa y la
necesidad de
arrepentimiento.
Que tus estigmas, Santo
Juez, se impriman en
sus vidas como señal de
tu poder soberano: que
experimenten el ardor de
las heridas en sus
cuerpos cuando planeen
maldad, que el peso de la
cruz les doblegue el
orgullo, que la sangre de
tu sacrificio les recuerde
que toda injusticia será
juzgada. No permitas
que sigan impunes en su
maldad; haz que tu
justicia divina actúe con
precisión y equidad,
manifestando en ellos
los mismos dolores que
Tú soportaste inocente,
para que el mal que
han sembrado regrese a
sus propias vidas y se
convierta en lección de
humildad y conversión.
Protégeme, Santo Juez,
bajo tu manto de justicia
Que tu sagrada sombra
me cubra, que la Sábana
Santa que envolvió tu
cuerpo me resguarde,
que el velo que cubrió
tus ojos ciegue a los que
me persiguen. Que sus
ojos no me vean con
maldad, que sus manos
no me toquen con daño,
que sus lenguas no me
acusen falsamente, y
que en los tribunales de
la vida enmudezcan
sus mentiras.
Líbrame de toda
persecución visible e
invisible, y haz que tu
luz disipe las tinieblas
que han intentado
rodearme.
Te pido, Santo Juez,
que tu justicia se cumpla
según tu santa voluntad,
no por mi mérito, sino
por tu infinita bondad y
por el poder de tu Pasión.
Que los estigmas de
Cristo se conviertan en
instrumento de tu juicio
sobre aquellos que han
elegido el camino del mal
contra tu hijo/a. Concede
que, a través de este
sufrimiento manifestado,
algunos encuentren el
camino del
arrepentimiento y
regresen a tu gracia,
mientras otros reciban la
medida justa de sus
actos. Te agradezco,
Santo Juez, por escuchar
esta súplica desde lo
más profundo de mi ser.
Confío en tu sabiduría
eterna y en tu poder
invencible. Que así sea,
ahora y siempre, por los
siglos de los siglos.
Amén.






