Buenas tardes a todos, esta es la Antigua oración de La fuerza, la cual te dará el valor y la seguridad para enfrentar cualquier dificultad en tu vida. Esta oración es muy especial ya que con ella despertaras tu fuerza interior y el valor necesario para superar cualquier prueba en tu vida. Para esto te recomiendo escucharla o hacerla una vez completa como esta aquí. Hazlo ya y despierta tu fuerza interior. comencemos
Oracion Vence Obstaculos Abrecaminos y Destrancadera Fuerte
Oh Fuerza soberana,
arcano mayor que
portas el número VIII,
Fuerza universal
serena y poderosa
que domina al león con
la suavidad de sus manos
desnudas, símbolo
eterno de la voluntad
indomable, del coraje
interior y de la maestría
sobre las pasiones
salvajes. Tú que
apareces en el Tarot con
la mirada tranquila, el
infinito sobre tu cabeza
y la flor en tu mano,
representando el dominio
del espíritu sobre la
materia bruta, la
inteligencia que doma al
instinto sin violencia,
la paciencia que vence
al tiempo. A ti me dirijo
con humildad y
confianza absoluta,
porque sé que tu esencia
no es la fuerza bruta
del músculo ni del grito
sino la fuerza sutil, la
que nace del centro del
pecho, la que florece en
el silencio cuando todo
parece rugir en contra.
Tú enseñas que la
verdadera victoria no se
logra aplastando al
enemigo externo, sino
transformando al que
ruge dentro: el miedo,
la duda, la ira, el
desaliento, la fatiga del
alma.Te invoco, Fuerza
sagrada, para que
infundas en mí tu
energía invencible.
Que tu luz dorada, la
misma que ilumina tu
túnica blanca y tu corona
de infinito, penetre cada
célula de mi ser y
despierte la fortaleza
dormida que llevo en lo
más profundo.
Dame la valentía para
enfrentar cada
dificultad que se
presenta en mi camino:
las tormentas
económicas que
amenazan mi estabilidad
las traiciones que hieren
el corazón, las
enfermedades que
debilitan el cuerpo, las
puertas cerradas que
parecen imposibles de
abrir, los días oscuros
en que la esperanza se
desvanece.
Que tu mano suave pero
firme sujete las fauces
del león que representa
mis pruebas más feroces
y que yo, guiado por tu
ejemplo, pueda mirar a
los ojos a cada
adversidad sin
retroceder, sin temblar,
sin rendirme. Enséñame
a transformar el rugido
del dolor en lección, la
resistencia en
crecimiento, la
oposición en
oportunidad. Que cada
obstáculo que aparezca
sea para mí como el
león que tú domas: no
un destructor, sino un
maestro disfrazado que
una vez comprendido y
abrazado, se convierte
en aliado de mi
evolución. Concédeme,
oh Fuerza, la victoria no
como trofeo efímero,
sino como estado
permanente del alma.
Victoria sobre la pereza
que me paraliza, sobre
el miedo que me
encadena, sobre la
impaciencia que me
hace desistir, sobre la
autocompasión que me
debilita. Que cada batalla
que libre sea una
afirmación de mi poder
interior, cada caída una
ocasión para levantarme
más fuerte, cada
lágrima un bautismo de
coraje renovado.
Que tu energía fluya a
través de mí como un
río inagotable, nutriendo
mi determinación, mi
resistencia, mi fe en mí
mismo y en el orden
divino que todo lo
sostiene. Que en los
momentos de mayor
debilidad sienta tu
presencia invisible
sosteniéndome,
recordándome que la
verdadera fuerza no es
la ausencia de miedo,
sino la capacidad de
avanzar a pesar de él.
Te agradezco, Fuerza
eterna del Universo, por
ser el arquetipo vivo que
habita en cada ser
humano que elige no
doblegarse. Acepto con
gratitud tu don de
fortaleza serena y
victoriosa. Que tu león
interior y el mío se
reconozcan como uno
solo, pacífico y poderoso
y que así, paso a paso,
conquista a conquista,
yo pueda recorrer mi
sendero con la cabeza
en alto, el corazón
abierto y el espíritu
indomable.
Que así sea, ahora y
en cada instante de mi
vida. Asi sera






