Cuatro Obstáculos en el Camino del Dominio Interior
El Mago en su camino de transformación interna debe poder trabajar para dominar y controlar aspectos de su mente que pueden interferir con sus hechizos y conjuros. Dentro de esos aspectos me refiero a: creencias dogmáticas limitantes, la Ansiedad, los Prejuicios y la procrastinación.
Estos cuatro aspectos son los que no te llevaran a buen puerto en el camino a convertirte en un buen Mago.
1- Creencias dogmáticas limitantes
Este aspecto está relacionado a las creencias religiosas con las que nos han criado, desde pequeño hemos bebido palabras e ideas de algún culto o un religión determinada.
Todas estas cargadas de mandamiento y reglas morales que dictaminan quien es digno de un castigo divino o merecedor de ser elevado a los cielos. No es mi intención atacar o cuestionar las creencias de las tres grandes religiones antiguas, me refiero al judaísmo, el cristianismo y el Islam.
Pero estas religiones tan antiguas tienden a cargar sobre las espaldas de los creyentes un conjunto de leyes y dogmas muy difíciles de cumplir, donde sus fieles no se ligan a su parte espiritual desde un auténtico sentimiento del amor más bien son retenidos por el miedo o la culpa que los mantiene atados de por vida a sus preceptos.
Creencias o frases que dicen “porque dios así lo quiere”, “son los misterios de dios”, “eso corresponde a dios”, “eso es pecado o blasfemia”. Solo atrasan el desarrollo de la personalidad del Mago, ya que este debe tener capacidad de atreverse o tener la valentía para Osar y hacer cosas que pueden ser prohibidas para las mentes de los fanáticos religiosos.
En otro sentido, me parece importante el papel que tienen estas creencias en la mente inconsciente del Mago, ya que la presencia de estos pensamientos dogmáticos en la mente puede anular los efectos de la práctica mágica del Mago. Me refiero a la aparición de pensamientos intrusivos durante la ejecución de hechizos y rituales, pensamientos intrusivos que terminan por sembrar dudas o desconfianza en la práctica mágica. Un Mago que comienza a dudar de sus deseos, de sus pensamientos o de lo que quiere lograr con sus Rituales no será un buen Mago, desde ya lo afirmo.
2- La ansiedad
La ansiedad es el gran mal del siglo XXI, podemos decir que en esencia, la ansiedad es el sistema de alarma del cuerpo activándose ante una amenaza percibida, futura e incierta. A diferencia del miedo (que es una reacción a un peligro real e inmediato), la ansiedad es una respuesta a la posibilidad de que algo malo pueda pasar. El cuerpo se prepara para luchar o huir liberando adrenalina y cortisol, lo que provoca los síntomas físicos (taquicardia, sudoración, tensión muscular), incluso cuando no hay un peligro real presente.
Esta se puede presentar de diversas formas en las personas desde leves momentos hasta la manifestación de graves ataque que terminan por inmovilizar a la persona.
La ansiedad puede tener causas muy complejas en la psique de la persona y decirte como puede ser “superada” o “curada” en solo una serie de párrafos en este texto sería muy irresponsable de mi parte. Si te puedo decir que requiere de un fuerte trabajo interno psicológico que incluso pueda que necesite del acompañamiento terapéutico correspondiente.
No caeré en la trampa de quienes dicen que esto se quita repitiendo el mismo mantra mental como un “loro” o en la mentalidad de quienes lo toman como un aspecto de debilidad mental.
Lo que sí puedo afirmar es que si la ansiedad no se trata no podrás desarrollar tu potencial como Maga o Mago, ya que esta interfiere seriamente cuando plasmamos nuestra energía sobre el plano astral. En este sentido la ansiedad puede generar “olas” de dudas sobre el Mago deseando que los tiempos en los cuales se manifiestan sus efectos sean más rápidos, esto genera una fuerza contraria en la luz astral que al ser mal refractada termina por bloquear el efecto de nuestro Rituales o haciendo que tomen formas que no deseamos realmente.
3- Prejuicios y Opiniones
Los prejuicios están conectados a saberes y conocimientos incorrectos, sobre todos influenciados por la opinión de las personas, estos pueden estar muy anclados en nuestro inconsciente y pueden generar dudas, desconfianza, o miedo en las prácticas mágicas.
Un ejemplo de esto es las creencias de que existe una magia blanca y una magia negra. Una magia que es pura, que trata con energías muy elevadas en colaboración con energías de la naturaleza que solo puede hacer el bien en las personas, mientras que por otro lado tenemos una magia que se vale de los deseos más egoístas y malvados de los magos, convirtiéndolos así en sirvientes del maligno, dignos así del castigo infernal.
Este es un ejemplo clásico y limitante para el mago ya que como hemos dicho anteriormente el Mago debe de poder equilibrar los dos polos, ya que el bien y el mal no son más que la cara de una misma moneda.
Librarse de estos prejuicios hará que el Mago pueda caminar por su camino de desarrollo espiritual libre de las ataduras que los extremos buscan imponerle, esto es así porque el Mago ha resuelto sus contradicciones internas, su mente es clara y sus deseos serán acordes a los deseos reales de su corazón.
4- Procrastinación
Este es otro impedimento importante del siglo xxi, entendiendo la procrastinan como la tendencia a postergar las tareas importantes para después y usar el tiempo para tareas más infructuosas.
Esto es muy notable en la actualidad gracias a los nuevos dispositivos móviles que pueden robarnos horas de tiempo frente a la pantalla, haciendo que posterguemos nuestro desarrollo mágico o aprendizaje para después.
Por un lado podemos decir que es importante que el Mago espere los momentos indicados para realizar ciertos hechizos o Rituales, esto para valerse de la energía de la luna correcta o una fecha especial. Sin embargo, en los momentos pasivos es importante para usarlos para hacer algo constructivo para nosotros.
La procrastinación debe ser evitada por el Mago, esto se puede lograr adoptando una disciplina o rutina que tienda o busque romper con estos comportamientos repetitivos infructuosos, para cortar con todos estos vicios es importante cambiar las rutinas o patrones que contribuyen a que procrastines.
Para esto puedes ponerte nuevas rutinas que contribuyan a romper con estos hábitos infructuosos para ti, quizás puede ayudar limitar el tiempo frente a las pantallas, hacer ejercicios físico y retomar la lectura de libros físicos en tu vida.


