La personalidad del Mago: Desarrollo del potencial Mágico Interior
En este apartado no busco dar un modelo de Mago ideal, porque sencillamente no sería correcto, la extensión de pueblos y culturas que existen en este mundo es tan basta y extensa que el querer erigir un perfil ideal de persona que ejerza las artes ocultas sería injusto e irresponsable de mi parte.
Sin embargo, si considero que un Mago si debería contar con una seria de características y virtudes que le permitan crecer y desarrollar todas sus habilidades mágicas. Me refiero a que un Mago debería esforzarse en tener: una gran fuerza de voluntad, desarrollo de sabiduría y conocimiento, equilibrio y armonía interna, un propósito.
Desde mi perspectiva estas características y virtudes son indispensables para desarrollar todo tu potencial sobre las artes ocultas.
1. Voluntad Férrea e Inquebrantable
La voluntad es el instrumento principal del Mago. No se trata de caprichos, sino de una fuerza concentrada, dirigida y sostenida. La voluntad humana es el agente más poderoso de la magia, recuerda la frase que te remarque anteriormente “el Mago no hace magia, El Mago es la magia”
El Mago debe tener un autodominio absoluto sobre sus pasiones, impulsos y pensamientos. Un Mago con una voluntad débil o dispersa es incapaz de actuar sobre el plano astral o espiritual.
Si bien esto puede parecer muy difícil de pulir, más adelante te daré algunos consejos para hacerlo.
2. Búsqueda de la Sabiduría y Conocimiento Enciclopédico
El Mago debe ser un erudito. No basta con creer; hay que saber. Se debe estudiar a fondo:
Para entender la estructura del universo y el significado esotérico de las Escrituras. Debe instruirse en filosofías tanto antiguas como modernas.
Debe de ser capaz de comprender los simbolismos, esto le permitirá ser un maestro en descifrar los símbolos universales presentes en religiones, mitos y tradiciones.
El Mago también debe saber de ciencias naturales, conocer química y física, para comprender en su plenitud las leyes del mundo material.
Este conocimiento no es para vanagloriarse, sino para comprender las leyes secretas de la naturaleza y actuar en consecuencia.
El Mago no necesita alardear de sus conocimientos o poderes. El Mago mantiene su lucidez, juega el juego pero no deja que el juego “juegue” con él.
También el Mago sabe “Callar”, ya que silencio protege los misterios de los no iniciados, preserva la energía del trabajo mágico y evita que el ego se inflame. Un antiguo versículo nos dice «No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisen con sus patas, y se vuelvan para despedazaros».
3- Adquirir el Equilibrio y la Armonía Interna
El Mago debe lograr el equilibrio entre fuerzas opuestas (activo/pasivo, masculino/femenino, misericordia/severidad), su mente puede mostrarle a veces contradicción pero su buen juicio y su experiencias serán sus mejores consejeros.
El Mago debe buscar equilibrio entre su consciente e inconsciente personal, esto implica un autoconocimiento profundo. Debe conocer sus propias sombras y dominarlas mediante la voluntad. La armonía interna es un reflejo de la armonía universal. El mago reconcilia lo que para muchos son opuestos: la fe religiosa y la razón científica, no es un escéptico materialista, pero tampoco un fanático crédulo.
Su fe está basada en el conocimiento y su razón está abierta a lo trascendente. Cree en la realidad del mundo espiritual porque lo ha comprendido a través del estudio y la intuición.

4. Un Propósito
El Mago debe de buscar o crear su propósito o su guía, el entender por qué hace lo que hace, el norte que marcara su viaje del conocimiento mágico. Esto le servirá para ordenar su desarrollo y no ser arrastrado por los deseos y las opiniones de otras personas.
El propósito estará guiado por tus deseos genuinos, quizás es desarrollar tus conocimientos a un nivel insospechado, adquirir habilidades que te permitan tener un mejor estilo de vida, aprender diversas formas que te permitan ayudar a los tuyos, quizás buscas poder que te permita defenderte de un mundo que fue injusto contigo, etc.
Esto son algunos ejemplos pero hay tantos posibles propósitos para ti como estrellas vemos en los cielos, quizás no lo tienes tan claro en este momento pero veras como con el tiempo ese propósito se materializara en tu mente y sentirás que ha estado allí tanto tiempo o que ha sido tan obvio para ti que no has sabido detectarlo en su momento eso te hará feliz.
Para terminar este apartado me gustaría separar tres calificación comunes sobre los practicantes de las artes ocultas según mi punto de vista.
En el inconsciente popular surgen al menos tres nombres para este tipo de practicantes de la magia, estos son el Mago, el Hechicero y el Brujo.
El brujo podríamos decir que es una persona que está interesado en la práctica de las artes ocultas, su propósito no está claro para El, pero está impulsado por deseos propios como pueden ser mejorar su vida económica, conseguir el amor o simplemente venganza. Su magia esta apuntada principalmente a necesidades individuales.
Realiza hechizos y rituales que encuentra en supuestos “grimorios”, páginas de internet y videos de TikTok, de vez en tanto sus hechizos funcionan pero no comprende por qué ocurre esto, ni siquiera le interesa comprenderlo o aprender más sobre la práctica mágica, su fe y voluntad se mueve como una hoja que es llevada por el viento, ya que a pesar de esto no ha logrado dominar su voluntad y su propósito no está claro.
El hechicero puedo describirlo como una persona interesado en las prácticas de las artes ocultas, pero que sin embargo nace con ciertos dones. La magia es parte de su vida en forma innata, su fe puede llegar a ser extraordinaria al igual que su voluntad, sus hechizos pueden ser muy potentes sobre todo para ayudar a otros.
Quizás pueden ser excelentes sanadores, mentalistas, mediums, tener visiones o tantas otras habilidades asociadas a la clarividencia. Sin embargo, su educación o formación mágica es limitada y no comprende como ocurren estos sucesos, ni siquiera le interesa comprender o buscar una explicación a estos “milagros”. Ya que carga con muchos complejos o creencias limitadoras que no le permiten explorar o aprender más sobre esto que vive .
Ya que el intentar comprender los misterios de dios es una blasfemia para ellos y con el tiempo se vuelven muy dogmáticos e inflexibles. El peor de los casos ocurre cuando estas personas nacen con los dones mencionados, dentro de una familia o comunidad de dogmáticos, fanáticos religiosos, escépticos intolerantes etc.
Ya que ellos serán unos incomprendidos, sus habilidades y dones serán vistos como una maldición, ya que causaran miedo entre los miembros de su familia o su comunidad. Esto puede causar el miedo a manifestar esto dones ya que de otro modo serian acusados de seguidores del diablo y se convertirían en la paria de esa familia o comunidad.
En el caso de nacer en una familia de escépticos estrictos, estas personas con dones podrían ser diagnosticados como “dementes” y ser recluidos en un sanatorio mental o ser obligados a consumir psicofarmacos que consuman su voluntad y personalidad por completo.
El Mago puede ser cualquier hombre o mujer, quizás tenga o no dones espirituales o mágicos.
Pero está dispuesto a tener un mejor propósito que los “prospectos de éxito que le ofrece la sociedad”.
Entiende que existe más de los que se ve a simple vista, que hay energías y ciclos que rigen la creación, si hay cosas que no comprende buscara instruirse y aprender más sobre estos temas.
La voluntad del Mago será férrea y no se permitirá doblegarse bajo la voluntad de ningún inepto, su determinación y disciplina no flagelara cuando los ciclos no le sean favorables, de hecho buscara como cambiarlos y usar esos flujos a su favor.
Su mente ya no estará limitada por los miedos y las prohibiciones que le han impreso en el alma las religiones o creencias más dogmáticas.
El Mago comprende que muchos misterios de la existencia merecen ser explorados y experimentados, tiene la valentía y osadía que no poseen ni el brujo ni el hechicero ya que él se ha desprendido de todas las creencias limitantes y prejuicios que limitaban su mente, ha removido la culpa y el miedo de su vida, e incluso ha perdido su miedo a la muerte por que comprende que somos parte de algo más grande.
Si bien el Mago puede comenzar con menos habilidades que el hechicero, ya que como explique el hechicero a nacido con dones adquiridos en vidas anteriores (tema en él no me extenderé en este libro), considero que tiene mucho más valor el esfuerzo por dominar estas habilidades por uno mismo, que simplemente las obtengamos como regalo divino.
En este sentido el Mago tiene un potencial a desarrollar más elevado que el brujo y el hechicero. A pesar de esto es importante destacar que tanto el brujo como el hechicero pueden volverse magos. Ya que el camino del desarrollo espiritual es muy misterioso y puede llevarnos a donde lo necesitemos



